La brecha entre el jugador tradicional y la consola superventas de Nintendo se hace cada día mayor. El descontrol total de los títulos de las third-parties por parte de la Gran N está empezando a tener consecuencias directas en el mercado y es que, mientras las estanterías se siguen llenando de productos absurdos, las verdaderas joyas pasan completamente desapercibidas.
Sega ha sido una de las desarrolladoras más perjudicadas en el 2009, con tres arriesgadas apuestas como han sido Madworld, The Conduit y House of the Dead: Overkill, tres auténticos juegazos que se pudren en las estanterías de los centros comerciales. Las ventas de estos títulos no han sido para nada las esperadas y después del tremendo fiasco que supuso para Electronics Arts el Dead Space: Extraction a finales de año, el director de estudio de Sega: Constantine Hantzopoulos ha hecho las siguientes declaraciones en el podcast de la famosa publicación digital 1UP